Con motivo del Día de la Cero Discriminación, en Grup Blasi se ha impulsado una actividad interna con el objetivo de fomentar la reflexión y la concienciación sobre la importancia del respeto, la inclusión y la convivencia dentro de la organización.
La dinámica, compartida con personas de distintos equipos, propuso una experiencia participativa que invitaba a ponerse en el lugar de los demás y a reflexionar sobre situaciones vinculadas a la discriminación. La actividad se inició separando a las personas participantes en dos espacios distintos según el sexo e identificándolas con una etiqueta visible, un ejercicio pensado para generar una primera reflexión sobre las etiquetas y las percepciones.
A partir de ahí, se plantearon diversas preguntas que invitaban a la introspección y al diálogo: quién se ha sentido alguna vez que no encajaba, quién ha tenido miedo de hablar o quién se ha sentido discriminado o discriminada.
A través de este ejercicio se puso de manifiesto una realidad compartida: más allá de las diferencias, las experiencias y emociones de las personas suelen ser más comunes de lo que imaginamos.
En una organización como Grup Blasi, donde conviven personas de diferentes orígenes, edades, culturas y departamentos, la diversidad forma parte del día a día y se considera una riqueza que enriquece al equipo y a la organización. Pero esta riqueza solo es posible cuando se construye sobre la base del respeto y la inclusión.
Con iniciativas como esta, Grup Blasi reafirma su compromiso con la promoción de entornos laborales respetuosos, seguros e inclusivos, donde todas las personas se sientan valoradas, escuchadas y parte de un proyecto compartido.
El Día de la Cero Discriminación recuerda que la inclusión no es solo una declaración puntual, sino un compromiso que se construye cada día.
En Grup Blasi seguimos trabajando para que cada persona cuente y para que todas y todos podamos formar parte del cambio.